Las elecciones legislativas realizadas este domingo 11 de mayo en la provincia del Chaco dejaron una serie de señales políticas claras. Con el 97% de las mesas escrutadas, el oficialismo provincial consolidó su poder: la lista “Chaco Puede + La Libertad Avanza” ganó con el 45,26% de los votos, lo que le permitirá ocupar 8 bancas en la Cámara de Diputados.
En segundo lugar, el Frente Chaco Merece Más, encabezado por el exgobernador Jorge Capitanich, obtuvo el 33,49% y accedió a 6 escaños. La gran sorpresa fue el Frente Primero Chaco, liderado por Magda Ayala y Atlanto Honcheruk, que con apenas tres meses de vida logró el 11,29% de los votos, garantizándose 2 bancas y convirtiéndose en la tercera fuerza provincial.
El mensaje de las urnas: continuidad oficialista, fragmentación opositora y apatía ciudadana
El resultado no solo ratifica el rumbo del gobierno de Leandro Zdero, que festejó eufórico en su búnker y reivindicó el camino iniciado el 10 de diciembre de 2023, sino que también expresa una fuerte fragmentación dentro del peronismo y la emergencia de nuevas voces políticas que buscan capitalizar el descontento social.
Pero tal vez el dato más contundente y preocupante fue otro: la participación fue la más baja desde el retorno de la democracia en 1983, con apenas el 51,46% de los electores acudiendo a votar. Esta apatía masiva se inscribe en un clima de desencanto generalizado con la política tradicional, donde muchos ciudadanos no se sienten representados por las estructuras partidarias históricas.
Tres lecturas clave del proceso electoral
Zdero fortalecido con respaldo libertario: La alianza entre la UCR y La Libertad Avanza logró su objetivo de sostener el control legislativo, dando al gobernador aire político en una provincia con grandes desafíos económicos y sociales.
Capitanich debilitado, pero aún competitivo: Si bien perdió la pulseada, el histórico dirigente peronista consiguió mantener una bancada significativa. Sin embargo, su liderazgo parece ya no generar el consenso de años anteriores.
La irrupción del “Frente Primero Chaco”: Con un discurso centrado en la honestidad, la cercanía con la gente y la necesidad de romper con las “lógicas de siempre”, el espacio de Ayala y Honcheruk captó el voto desencantado, incluso de sectores radicales. En apenas semanas lograron instalarse como opción real de poder a futuro.
Una nueva etapa en la política chaqueña
Las urnas dejaron un mensaje claro: la sociedad chaqueña reconoce avances del oficialismo, pero reclama renovación, cercanía y compromiso real. La baja participación revela una ciudadanía cansada de promesas vacías, que espera hechos concretos y empieza a dar lugar a nuevos actores políticos.
Las elecciones del 11 de mayo no solo reconfiguraron el mapa legislativo, sino que marcan el inicio de un nuevo ciclo político en Chaco, donde la exigencia ciudadana crece y los partidos deberán reconectarse con la realidad de la gente si quieren sostener su legitimidad.

