Este lunes 2 de junio, la ciudad de Las Toscas celebró con profundo reconocimiento el Día Nacional del Bombero Voluntario, con un emotivo acto que se llevó a cabo en el cuartel local y que contó con la participación del cuerpo activo, integrantes de la comisión directiva, instituciones educativas, funcionarios provinciales, concejales y referentes de distintos sectores de la comunidad.
La ceremonia, cargada de sentimiento y gratitud, sirvió para destacar no solo la invaluable labor cotidiana de los bomberos voluntarios, sino también para homenajear a uno de sus máximos referentes: el jefe del cuerpo activo, profesor Ariel Aquino, quien recibió una condecoración especial por sus 30 años de servicio en la institución.

Ariel Aquino, además de ser docente, ha dedicado tres décadas de su vida a servir desinteresadamente a la comunidad desde su rol de bombero voluntario. Su compromiso, entrega y vocación lo convirtieron en un pilar fundamental del cuartel local, y hoy, al frente del cuerpo activo, sigue siendo ejemplo de liderazgo, solidaridad y servicio.
Durante el acto, se entregaron reconocimientos a distintos miembros del cuerpo, pero el momento más emotivo fue sin dudas la entrega de las seis estrellas a Aquino, una condecoración que simboliza su entrega incondicional y el respeto ganado dentro y fuera de la institución.

Los presentes destacaron el rol esencial que cumplen los bomberos, siempre dispuestos a acudir en los momentos más difíciles: accidentes, incendios, emergencias climáticas o cualquier situación que requiera asistencia inmediata. En palabras de uno de los oradores: “Los bomberos no esperan que los llamen, simplemente acuden. Siempre están. Siempre llegan.”
El Día Nacional del Bombero Voluntario se celebra cada 2 de junio en conmemoración a la creación del primer cuerpo en el barrio porteño de La Boca, en 1884. Actualmente, más de 43.000 hombres y mujeres integran el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, brindando un servicio esencial a lo largo y ancho del país.
En Las Toscas, esta fecha fue mucho más que una efeméride: fue la oportunidad de reconocer a quienes, como Ariel Aquino, han hecho de la vocación de servicio una forma de vida.

