LA JUSTICIA LLEGÓ TARDE OTRA VEZ: MATÓ A SU EXPAREJA EN VILLA GUILLERMINA PESE A QUE YA TENÍA ORDEN DE DETENCIÓN

Analia Danila Ovando tenía 25 años y había denunciado a su expareja por violencia de género. Había una orden de detención vigente, pero el Estado no actuó a tiempo. El femicida logró su cometido: la asesinó brutalmente con un arma blanca y huyó.

Este jueves 17 de julio de 2025, Villa Guillermina amaneció con una de las noticias más dolorosas del año: el cuerpo sin vida de Analía Danila Ovando, una joven de 25 años, fue hallado en un charco de sangre dentro del bar que ella misma atendía, en calle Rivadavia, pleno centro de la localidad.

La escena fue estremecedora. El cuerpo presentaba signos evidentes de violencia y una herida mortal en el cuello provocada con un arma blanca. La víctima había sido asesinada durante la madrugada.

Por el hecho fue detenido Ulises Fabián Gómez, de 21 años, su expareja y principal sospechoso. Había sido denunciado por violencia de género, tenía una orden de restricción vigente y ya se había solicitado su detención por haber violado la perimetral, pero la orden nunca se ejecutó a tiempo. La justicia llegó otra vez tarde.

Tras el crimen, Gómez se dio a la fuga y fue intensamente buscado durante varias horas, hasta que fue capturado cerca de las 14:00 en la localidad de San Antonio de Obligado. Se había escapado en una moto Corven Triax 150cc blanca con rojo, y fue visto por última vez a las 7:00 de la mañana. Su domicilio está registrado en calle Chacabuco 47, barrio Sportivo, Villa Guillermina.

Analía era la encargada del bar “El Moroco” y venía sufriendo reiterados episodios de violencia por parte de Gómez, según relataron personas de su entorno. Había hecho las denuncias correspondientes, pero el accionar del sistema judicial fue insuficiente y tardío.

Intervinieron en el lugar la Brigada de Femicidios de la Policía de Investigaciones (PDI), personal forense, el médico policial, efectivos de la Comisaría local y autoridades de la Unidad Regional IX, encabezadas por el jefe Diego Costanzo y el subjefe Cristian Sánchez. También se hizo presente el fiscal Juan Carlos Koguc, quien lleva adelante la causa.

Este femicidio no fue un hecho aislado ni un caso imprevisible. Fue el resultado de una cadena de fallas institucionales que dejó a Analía desprotegida frente a su agresor. Su muerte se pudo evitar.

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