En un contexto donde las campañas políticas suelen estar marcadas por la ostentación y el derroche de recursos, Miguel Delssin, candidato a intendente, y María Tomé, candidata a concejal, han decidido transitar un camino distinto en Las Toscas.
Sin carteles, sin alquiler de sonido ni actos multitudinarios, ambos optaron por una estrategia sencilla, pero efectiva: recorrer los barrios en bicicleta, hablar cara a cara con los vecinos y escuchar de primera mano sus inquietudes.
Día tras día, junto a su equipo de trabajo, recorren las calles de la ciudad bajo el calor abrasador del norte santafesino e incluso bajo la lluvia. La consigna es clara: no se trata solo de entregar un panfleto con sus propuestas, sino de generar un vínculo directo con la comunidad, comprender sus necesidades y, en caso de ser electos, trasladarlas al Ejecutivo municipal y al Concejo Deliberante.
“Los recursos públicos no pueden seguir destinándose a campañas políticas fastuosas mientras hay vecinos que tienen necesidades urgentes”, sostienen Delssin y Tomé. Por eso, su campaña es austera y enfocada en el diálogo directo, sin los gastos tradicionales en cartelería, espectáculos musicales o actos con comida gratuita.
Este modelo de hacer política marca un contraste con las prácticas tradicionales y refuerza la idea de que la cercanía y el compromiso valen más que la publicidad. En tiempos de descreimiento en la política, Miguel Delssin y María Tomé apuestan por un contacto genuino con la gente, recorriendo cada barrio con la convicción de que escuchar es el primer paso para transformar.